Puede parecer irónico, pero no es tan difícil deshidratarse mientras se nada. Podrás estar rodeado de agua, pero tu cuerpo no la recibe en su organismo, por lo que hay que estar muy atentos de ingerir líquidos cuando se entrena dentro de una piscina.  La temperatura caliente del agua junto a los niveles de humedad, puede acelerar todavía más el proceso de deshidratación.

La deshidratación en natación puede evitarse de dos maneras:

En primer lugar, mantente hidratado durante todo el día, bebe varios vasos de agua horas antes de nadar y un vaso media hora antes de introducirte en la piscina. En segundo lugar, ten siempre cerca una botella de agua cuando estés en la piscina, una vez en el agua, repone la pérdida de líquidos bebiendo aproximadamente cada quince minutos,  treinta minutos después de salir de la piscina, bebe otro trago de agua.

¿Qué deberíamos introducir en la botella?

Normalmente, el agua mineral es la mejor opción, aunque existen un montón de productos ya preparados en el mercado o también puedes prepararlo en casa. Si vas a comprar bebidas hidratantes lo mejor es saber leer las etiquetas.  Asegúrate de que tu bebida tenga un buen sabor y no debas pasar un mal trago para conseguir hidratarte. También debes mirar la cantidad de carbohidratos que contiene, aproximadamente un 8 por ciento sería adecuado. No debes olvidar que sea fácil de digerir y que no contenga colorantes artificiales.

Por último, hay algo que debes tener en mente para evitar cualquier problema: nunca esperes hasta estar sediento para beber agua. Recuerda que el sentimiento de sed es una alarma que salta en tu cuerpo para decirte que necesita hidratarse de líquidos y minerales de manera urgente. Este líquido engaña a los receptores sensoriales de tu cuerpo y así te impide seguir sintiendo sed. Recuerda que es mejor beber agua en poca cantidad durante muchas veces que hacerlo en menos ocasiones en grandes cantidades.

 

Conozca nuestros programas